Actualización desde la sala del tribunal: La grave crisis de salud de la Dra. Hak Ja Han en medio del juicio en curso: Un llamado a la humanidad
El 27 de enero de 2026, un asistente preocupado en el Tribunal del Distrito Central de Seúl (Sala 509, Anexo Oeste) presenció de primera mano la desgarradora realidad que enfrenta la Dra. Hak Ja Han, de 83 años, líder espiritual de la Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial, a menudo venerada como la Madre de la Paz.
El observador describió haber llegado poco antes de la sesión de la tarde, permaneciendo en el pasillo público donde se permite el acceso general. Lo que surgió de las conversaciones con otros asistentes y personas cercanas al tribunal fue profundamente inquietante: la salud de la Dra. Han se ha deteriorado gravemente.
Durante las sesiones de la mañana, se desmayó en el baño, un incidente descrito como un tropiezo que derivó en una caída. Esto ocurre tras otra caída el viernes anterior.
Su condición incluye ceguera casi total debido a la degeneración macular, lo que le impide moverse de forma independiente.
Ha sufrido repetidas caídas en las caderas y la pelvis, lo que le impide estar de pie o caminar sin un dolor intenso.
Tiene el cartílago de la pierna roto, lo que la obliga a gatear para ir al baño. Además, sufre de arritmia cardíaca, y cualquier episodio podría ser potencialmente mortal, con limitadas posibilidades de intervención en sus circunstancias actuales.
El abogado defensor argumentó apasionadamente en contra de obligarla a continuar participando en el juicio: "Ya no podemos someterla a este juicio".
El fiscal insistió en que aún podía asistir.
Con la voz alzada, el abogado destacó la indignidad de la situación: "Está gateando solo para ir al baño, ¿cómo pueden obligarla a soportar un juicio así?".
Sorprendentemente, el juez mostró empatía, mencionando los problemas de visión similares de su propia madre anciana y afirmando: "Entiendo la situación". Se le concedió permiso para no asistir a la sesión de la tarde a través de su abogado, probablemente con una silla de ruedas, aunque incluso eso parece insuficiente dada su fragilidad. Según se informa, se presentará otra solicitud de libertad bajo fianza.
Esto no es simplemente un asunto legal, es un flagrante fracaso de la humanidad básica. La Dra. Han, que ha dedicado su vida a promover la paz mundial, la armonía interreligiosa, la educación y los valores familiares a través de iniciativas que han llegado a millones de personas en todo el mundo, ahora se enfrenta a una orden que ignora su avanzada edad y sus profundas vulnerabilidades.
Detenida desde septiembre de 2025, soporta esta situación en medio de acusaciones relacionadas con asuntos organizacionales y políticos que exigen compasión, no sufrimiento prolongado. La negativa de la fiscalía a tener en cuenta su estado de salud plantea serias dudas sobre la compasión, el cuidado de las personas mayores y el debido proceso. Si una mujer de 83 años, casi ciega, con movilidad muy reducida y en riesgo de sufrir un ataque cardíaco mortal, tiene que ser sometida a un juicio, ¿qué precedente sienta esto? En el pasillo del tribunal se respiraba una atmósfera de profunda tristeza, y los presentes se conmovieron hasta las lágrimas ante la injusticia.
Esto es maltrato a personas mayores disfrazado de justicia. Es una persecución que socava la confianza en el sistema judicial de Corea del Sur.
Defendemos la libertad religiosa, la transparencia y la dignidad humana. Exigimos la libertad bajo fianza inmediata, atención médica compasiva y el fin de esta prolongación innecesaria del proceso. Se necesitan oraciones y voces de apoyo ahora mismo.
Comparte si crees en la humanidad por encima de la rigidez de la justicia.